enero 24, 2011

a merced de los encuentros




en el bosque erizado
.
de nieves

me han despertado tus recuentos

y me encuentran tus moralejas

de imposibles deseos, y de lagos y desiertos.




..... he dado tu voz a mis amigas

y tu sol de guitarra a unas niñas.





me quedo con historias y paisajes que cuentan tus sentidos.




.....de todas las indulgencias recibidas

.....eres la que mas perdura:

soledumbre de inviernos y de soles

que me aluza los días
.
y me incendia las noches.




Para G
(...en estas noches de invierno,
cuanto más frías las calles, más cálidos los afectos
y los abrazos más hospitalarios...)


enero 25, 2011




3 comentarios:

Anónimo dijo...

No sé si gozar más de su poema o de su pintura.

La pintura lo dice todo. Los bosques que usted pinta son tan interiores, metidos en la carne, solitarios, subconscientes.... reales!

Sus bosques son de carne y hueso... los míos son solo de ramas y nieve. Como dijo el otro poeta: "Dadme un bosque y os darè una ardilla¨.

Y así leo su poema...que es un reflejo de mi bosque. Creo que son gemelos.

bosques gemelos.

Anónimo dijo...

éste poema me endulza el corazón...

marmota dijo...

@@@

a veces, el paisaje se vacía en una soledad de todas la cosas que tocamos con los ojos.

y sin idioma, nos rodean las cosas sin tiempo ni viento, ni espacio....

y se perpetúan los instantes de una ausencia presente en el poema del corazón

@@@

su bosque, reflejo del corazón

ale bridge