
avanzo a ciegas.
me guía el principio musical
que dicta Saturno, el señor del tiempo.
nunca te veré directo a los ojos;
no sentiré tu latir en la mano,
no sentiré tu latir en la mano,
ni escucharé mi nombre dicho con tu voz.
no sabré a qué huelen tus axilas, tu pelo, tu sexo,
ni el sabor de tu sudor.
el tiempo de profundidades abismales me hace titubear.
¿a qué presente me has traído,
amado
ausente,
hundida en el silencio incomponible
de este vacío casi de muerte?
avanzo a ciegas.
eres mi puerto.
siento tu luz, sin verte.
me encaminan -acurrucadas en el silencio-
las hijas de mis desvelos,
mis lazarillos desnudos,
las palabras.
octubre 20, 2010.
.
2 comentarios:
La ausencia...
¿Es siempre física?
Saturno...
¿es siempre anciano?
El corazón...
¿es siempre apasionado?
@@@
no se...
¿cómo ves:
una ausencia anciana,
un corazón etéreo,
un Saturno apasionado?
o quizá
un pasión del corazón
en un anciano extraviado,
y Saturno sin tiempo, callado, callado...?
@@@
Publicar un comentario