octubre 22, 2010



como un río en estiaje,
como nube cargada,

octubre palpita en mi
con sus colores desteñidos por el tiempo;
este octubre de siempre,
el de las quimeras y los secretos.


tengo a la luna detenida
en la orilla rebelde del silencio,
blanca y dorada,
contradictoria y jactanciosa,
perseverando la mañana.

tengo un enigma inescrutado,
un rumor de gaviotas,
un cántaro de lluvia
desorientada
fluyendo por la piel
como un adiós indescriptible, de dulzura y hiel.



como un río en estiaje,
tengo ganas de ti.




octubre 22, 2010.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Otro poema grande,
lleno de imagenes potentes y nostalgias.

Octubre palpita en usted,
y las hojas de su alma siguen cayendo... todas ellas doradas

marmota dijo...

@@@
octubre me había llenado

y ahora se me acaba
como jarra de vino que bebes hasta el final

@@@@

ale bridge