octubre 04, 2010

ella, la infinita musa

.
.
el centro de la poesía
sueña con un corazón para renacer.



ensimismada
en capullo de seda inagotable,
al sólo roce del silencio, se estremece.



despierta
sin desaliento
en las manos del tiempo


- centro, manos y ovillo
se refugian en mi fin
juntos, por un momento- :



no cabe aqui, adentro.
nació para surgir.




octubre 4, 2010.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Poema de gente grande.
Bueno.
Es seda pura en las manos,
tersura.

Trabaja usted de hilandera,
y teje con maestría.

marmota dijo...

@@@

tersura que sienten sus ojos,
al leer,

belleza que se completa en su alma

@@@

ale bridge