agosto 04, 2008

DOLOR


es tiempo de olvidos
(lleno de sombras, vacío de segundos.
ávido de ternura, desnudo,
ciego, amnésico, sin voz.
sin palabras para juntar la violencia,
sin canto de angustias, ni toques de campana):


resguárdame, padre mío,
como a una niña ciega desde el alma.

convulsionada a tus pies
como a una estatua de turbación,
escóndeme en tu mano escarchada.


cuéntame de los suspiros del mar,
de sus voces húmedas por las que vale la pena vivir.

limpia mis ojos, plomizos de golondrinas
asustadas de futuro
tiritando de pavor.

y en los segundos llenos de nada,
cuando se acurruca el sinsentido,
sin manos para tocar mariposas,
ni regalar ya nada, - ni mi muerte -,
dame una noche, negra, sola, pero
lejos de la confusión en el cuerpo mudo.

y dame la urgencia del rocío
como a una flor a punto de abrir.


amen.

.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

toda oracion llegar al cielo.
sobre todo las que nacen del corazon angustiado de la noche oscura...

si no pa que inventamos a Dios????

los inventamos pa que nos oiga!

claro que le va a conceder una noche negra y sola, lejos de la confusion en el cuerpo mudo...

Y si no se la da, hacemos protesta todos, a la puerta del cielo, hasta que se la den!

g

marmota dijo...

@@@

un suave murmullo de trascendencia
un rumor denunciando lo desquiciado del mundo,
un grito pidiendo ayuda:

a las puertas del cielo, el clamor funge como el megáfono del dolor, y algarabía que desborda al cielo

knock knock knocking on heaven's door!!!!....

@@@

ale bridge